Técnicas asertivas para discusiones

Vamos a ver siete técnicas asertivas para discusiones que consisten en una serie de reacciones ante nuestro interlocutor para afrontar determinadas situaciones. Seguro que ya te las has encontrado o las has utilizado alguna vez.

A tener en cuenta…

Hay que recordar que no son estrategias, ni se pretende basar una discusión entera en una técnica concreta. Por el contrario, estas técnicas de asertividad responden a momentos concretos y determinados de una discusión y viene muy bien tenerlas en cuenta, sobre todo para salir (o ni si quiera entrar) en el bucle interminable de una discusión no constructiva.

Veremos cómo algunas de ellas pretenden evitar o aplazar el conflicto, mientras que otras buscan calmar al interlocutor. Con el dominio de estas y más técnicas asertivas podremos conseguir hacer del conflicto un espacio de soluciones. Dirigir la discusión buscando que el interlocutor se calme si está muy nervioso, e incluso que reflexione para buscar soluciones.

Tal vez cuando leamos los ejemplos e imaginemos las situaciones en nuestra cabeza, podremos pensar que algunas de las técnicas son desafiantes o chulescas. Aquí entra la importancia del lenguaje verbal y no verbal. Es importante dar calidez a nuestras palabras y evitar el tono desafiante. Evitar la ironía, el rintintín y la prepotencia a la hora de hablar. Como dice la famosa frase: no es lo que digas, sino cómo lo digas.

Dicho esto, te presento las técnicas asertivas de Castanyer, O. 2010:



👉 Técnica del disco rayado

Técnica que consiste en repetir una y otra vez tu afirmación sin alzar la voz, de manera calmada, sin agresividad verbal y sin entrar en provocaciones.

Ejemplo:

– Nunca me escuchas cuando te hablo.

– Sí te escucho. Lo que pasa es que me has hablado cuando estaba corrigiendo unos ejercicios.

– ¡Sabes perfectamente que cuando hablo nunca me escuchas!

– Te repito que, cuando me has hablado, estaba pendiente de la corrección y no he podido escucharte.

 

👉 Técnica del banco de niebla

Consiste en dar la razón a una persona, pero sin intención inmediata de seguir discutiendo sobre el problema inicial para no agravarlo. Hay que cuidar mucho el tono porque podría parecer “recochineo” y acabar provocando una reacción agresiva del interlocutor.

Ejemplo:

– Nunca me escuchas cuando te hablo.

– Puede que tengas razón.

– ¡Claro que tengo razón!

– Es posible.

– ¡Claro que es posible!

– Ya, no te lo voy a negar.

 

👉 Técnica para el cambio

El gran valor de esta técnica es que no genera agresividad en el interlocutor. Consiste en enfocar la discusión, es decir, se sale fuera del foco de la discusión para adoptar una visión global que posibilite relativizar la propia discusión.

Ejemplo:

– Nunca me escuchas cuando te hablo.

– No te escucho porque tienes el don de hablarme cuando más concentración necesito.

– ¡Cómo puedes decir eso!

– Mira, discutiendo así no llegaremos a nada. Tú sabes bien cómo nos sentimos después de este tipo de discusiones. Es tarde y hemos tenido un día muy largo. Valoremos si vale la pena continuar. ¿Te parece bien?



 

👉 Técnica del acuerdo asertivo

Esta técnica asertiva da la razón al interlocutor, es decir, se cede, pero insiste en el error cometido y no en cómo uno es. Esta técnica guarda una relación directa con la frase del inicio: “La asertividad no es lo que haces, es lo que eres. Aborda el peligro de etiquetar a las personas”.

Ejemplo:

– Nunca me escuchas cuando te hablo.

–Tienes razón al decir que no te escucho, sobre todo cuando estoy corrigiendo. Pero en otras circunstancias no es así.

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👉 Técnica de la pregunta asertiva

La técnica de la pregunta asertiva tiene como punto de partida pensar que la crítica hecha por nuestro interlocutor es positiva. Así se consigue que la persona con la que se discute deje de ser tu enemigo para pasar a ser tu aliado. Para ello se formula una pregunta en la que se incide en la manera en cómo se puede mejorar.

Ejemplo:

– Nunca me escuchas cuando te hablo.

– ¿Qué crees que podría hacer para que esto no volviera a ocurrir?

 

👉 Técnica de ignorar

Esta técnica se suele recomendar cuando el interlocutor está muy nervioso, alterado o enfadado. Se trata de una técnica delicada porque si no cuidas el tono puede entenderse como una provocación. Se recomienda ser lo más empático posible.

Ejemplo:

– Nunca me escuchas cuando te hablo.

–Ahora estás muy mal humor. De ahí que crea conveniente aplazar esta conversación para otro momento más idóneo.

 

👉 Técnica del aplazamiento asertivo

Se trata de una técnica muy útil cuando no se sabe qué responder en ese mismo instante, cuando percibimos que no se sabe dar una respuesta efectiva y clara inmediata. Si el interlocutor insiste, se puede alternar con el banco de niebla.

Ejemplo:

– Nunca me escuchas cuando te hablo.

– Mira, no es la primera vez que me haces esta afirmación. Ya ha ocurrido otras veces entre nosotros y sabes lo delicado que es. Te propongo aplazarlo porque en este preciso momento estoy en plena corrección de exámenes.

 

¿Te han parecido útiles estas técnicas asertivas? ¿Conoces más técnicas de este tipo? Compártelas con un comentario!




Referencias

  • Memento experto de Mediación (2017). Autores: Jesús Lorenzo Aguilar, María del Mar González Morales, Francisca Sánchez Miranda, Andrés Lledó Mula, Jacinto González Romero, Jesús Moya Mangana.




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