Mediación vs Proceso judicial

¿Nos conviene más un proceso judicial o la vía de la mediación? ¿Qué opción nos ofrece mejores garantías? ¿Cuál es la más económica? ¿Y más fiable?

En definitiva, la mediación te permite ser el protagonista de la solución de tus problemas. Como hemos visto, no se puede decir lo mismo del proceso judicial. El juez está limitado a lo que conoce del caso, que es lo que le dicen los abogados. Los mismos abogados que en la mayoría de ocasiones dejan al margen a su propio cliente.Estas preguntas son frecuentes por los ciudadanos de nuestro país que estén procurando resolver algún conflicto. En España, como en muchos otros países, queda un inmenso trabajo por hacer para fomentar la mediación. Todavía la gente no conoce su verdadera utilidad. Por ello voy a tratar de aclarar estas cuestiones y aportar mi grano de arena. Si estás leyendo este blog probablemente anticipes que mis conclusiones serán en beneficio de la mediación. Para que el lector llegue a la misma conclusión, expondré algunos argumentos que lo avalan. Al fin y al cabo, este blog es, entre otras cosas, un “archivo de argumentos” en pro de la mediación. Para fomentarla y para que el lector explore nuevas vías de resolución de conflictos que además favorecen un mejor funcionamiento de las instituciones.



En primer lugar, recordar que la mediación se aplicará en asuntos que no afecten a derechos y obligaciones que no estén a disposición de las partes en virtud de la legislación aplicable. Es decir, no todos los conflictos son susceptibles de mediación.

Sin embargo, dispone de una amplia aplicación en prácticamente todas las relaciones de negocios entre personas y empresas. Es por ello que podemos utilizarla en gran cantidad de asuntos. Por ejemplo, en materias civil, mercantil, familiar, laboral, sanitaria, escolar, policial, etc. Incluso en materia penal se contempla su aplicación para algunos casos. En todos los asuntos el acuerdo ofrecerá todas las garantías de un título ejecutivo.

Una enorme suma de controversias que en estos momentos buscan solución a través del procedimiento judicial podrían resolverse por la vía de la mediación.

Con esto no quiero decir que haya que prescindir del procedimiento judicial, sino que debemos colaborar para asegurar su buen funcionamiento en los casos donde de verdad sea necesario.

Desventajas del proceso judicial frente a la mediación

Para empezar me haré eco de las palabras de la magistrada Raquel Alastruey Gracia (Juzgado de 1ª Instancia 52 de Barcelona):

En definitiva, la mediación te permite ser el protagonista de la solución de tus problemas. Como hemos visto, no se puede decir lo mismo del proceso judicial.

“El planteamiento judicial del conflicto escapa a los propios litigantes, pues son sus abogados quienes redactan y exponen lo que pretenden conseguir, basándose en una estrategia puramente legal. La situación conflictual se “viste” de legalidad con la finalidad de obtener el pronunciamiento beneficioso para el cliente. Para ello el abogado, posiblemente, ha debido descartar ciertos datos y circunstancias de la situación conflictiva y, en muchas ocasiones ha ocultado deliberadamente aquellos que considera perjudiciales para la estrategia procesal que ha diseñado al situarse en el litigio judicial. Ya sea como demandante, ya como demandado. Esa estrategia también da lugar a que los propios interesados, los ciudadanos cuyos derechos están cuestionados, no lleguen a comprender muchas veces cómo funciona el proceso judicial ni lo que los jueces decimos en las sentencias, que en muchas ocasiones, les resultan completamente extrañas a su problema, porque para ellos su problema es otro.”



👉 Sentencia que no resuelve el verdadero conflicto

Aquí la jueza ha explicado una de las grandes desventajas del proceso judicial. Los abogados están centrados en convencer al juez para conseguir sus pretensiones y así “vencer” en el juicio. Para ello, utilizan una estrategia puramente legal, al margen de las partes. De esta forma se dejan atrás muchos aspectos que componen el conflicto. Perdemos la oportunidad de que las partes planteen soluciones basadas en sus verdaderos intereses y necesidades. Soluciones que un juez por sí mismo no puede llegar a ofrecer porque está limitado al marco legal y a las pretensiones de los abogados.

Por eso el texto hace una crítica en este sentido, ya que el enfrentamiento legal entre los abogados marcará el camino hacia una sentencia que en muchos casos no resolverá el problema real de las partes.

👉 Es más caro

El proceso judicial es más costoso que la mediación.El proceso judicial es más costoso que la mediación. Hay que tener en cuenta que se pagarán los gastos derivados del procedimiento, como los honorarios de los profesionales que intervengan (abogado, procurador, perito…). Además, existe el riesgo de cargar con las costas.

En mediación se deberán abonar los honorarios del mediador, que dependerán del número de sesiones que se necesiten. Como resultado, la mediación tendrá un menor coste económico.

👉 Tarda más tiempo en resolver

El proceso judicial, con todas sus fases y etapas, emplea mucho más tiempo ya que pone a trabajar a muchas personas. Audiencias, trámites, vistas, etc., hacen que transcurran meses e incluso años. Por su parte, la mediación solo requiere la coordinación de las partes y el mediador. Al final todo dependerá de la cantidad de sesiones, que en cualquier caso, hará de la mediación un proceso mucho más breve.

👉 Tiene un coste emocional elevado

El proceso judicial genera tensión y enfrentamiento entre las partes. Daña la comunicación y las relaciones interpersonales. Por el contrario, la mediación fabrica puentes de comunicación, y sustituye la competición por la cooperación.

👉 Existe riesgo de perder

Una sentencia estima o desestima total o parcialmente las pretensiones de las partes, anunciando así vencedores y vencidos.

En mediación no se pierde, en todo caso se aprende, ya que es voluntaria. Por tanto podrán pasar dos cosas: por un lado, llegar a un acuerdo en el que haya satisfacción por ambas partes; por otro, no llegar a un acuerdo y por tanto que continúe el litigio.

Además la confidencialidad de sus sesiones garantiza por norma general que no podrá aportarse su contenido en el juicio para que alguna de las partes no haga uso malintencionado de ella.

Tarda más tiempo en resolver El proceso judicial, con todas sus fases y etapas, emplea mucho más tiempo ya que pone a trabajar a muchas personas. Audiencias, trámites, vistas, etc., hacen que transcurran meses e incluso años. Por su parte, la mediación solo requiere la coordinación de las partes y el mediador. Al final todo dependerá de la cantidad de sesiones, que en cualquier caso, hará de la mediación un proceso mucho más breve. Te recomiendo este post sobre las cuatro fases del proceso de mediación.

En definitiva, la mediación te permite ser el protagonista de la solución de tus problemas. Como hemos visto, no se puede decir lo mismo del proceso judicial. El juez está limitado a lo que conoce del caso, que es lo que le dicen los abogados. Los mismos abogados que en grandes ocasiones dejan al margen a su propio cliente.

Es conveniente reflexionar sobre si nos conviene mediar antes que ir de cabeza a un procedimiento judicial.

¿Y tú? ¿Piensas también que la mediación tiene más ventajas que el proceso judicial? ¿O piensas diferente? Compártelo con un comentario. 




Referencias

  • Argumentario sobre la búsqueda de soluciones negociadas en el proceso civil. Raquel Alastruey Gracia. Magistrada. Juzgado de 1ª Instancia 52 de Barcelona.

Legislación

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